En 1976 Richard Lester tenía un holgado currículum de irregulares cintas y otras mediocres por mucho Beatle que apareciera en ellas, pero tuvo la ocasión de venir a nuestro país, concretamente a Navarra para rodar la hermosa, melancólica y divertida Robin y Marian, con Sean Connery usando el mismo esquema que tan buen resultado le dio en El hombre que pudo reinar y una Audrey Hepburn en espléndida madurez y casi retirada del cine declarando su amor al viejo Robin.



Agosto 4th, 2009
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