Sospecha

Photobucket

La crítica del viernes versa sobre Sospecha, una excelente pero atípica obra de Alfred Hitchcock, protagonizada por Cary Grant y Joan Fontaine, Hitch conseguiría convencer a la productora para que dejaran que Grant nos regalase esta soberbia interpretación, aunque en cierto punto eclipsada por Joan Fontaine que está espléndida y por ello sería recompensada con un Oscar.

Lo de atípica viene a ser por el rodaje y montaje posterior, no es la obra maestra del genio, ni lo pretende, a veces parece estar rodada abruptamente, a saltos, fundido tras fundido como si no se pretendiera otorgarle continuidad a la trama, parece que la desgana del director mancha poderosamente la escena, aunque los actores están de libro, primero Cary, en su papel más arriesgado, pues esta vez pese a su imagen de perfecto galán es un galán no tan perfecto que esconde unos turbios propósitos, un vividor consciente de su atractivo y carente de escrúpulos, que enamora a la Fontaine pese a las reticencias de ésta, y que casi no lo consigue si no es por un desafortunado comentario que la protagonista oye de boca de sus padres, refiriéndose a su segura soltería.

Curioso es que en la cinta se le dá más énfasis a las escenas románticas que a las de intriga, algo que sorprende, pues Hitchcock solía escenificar con maestría ambas sensaciones, raro es ver también a Cary llamando monkey face (carita de mono) a su amada Lina (Joan Fontaine), una vez conseguido el matrimonio Lina empieza a sospechar que su marido Johnny (C. Grant) no desea trabajar, más bien vivir de una renta inexistente y así pagar las deudas de un pasado oscuro y una vida más bien turbia, estos hechos ensombrecen el amor de Lina, hasta ahora incindicional y la sumergen en una espiral de falsedad y sospecha, magistralmente reflejada por la gran actriz, resultando tan convincente que hace que por primera vez odies a Cary Grant.

La carga psicológica es tan fuerte que Lina ya no sabe que hacer con su vida, no deja de amarle pero es una mujer de principios y trata por su cuenta de averiguar la verdad sobre la persona de su marido, la incursión de Nigel Bruce como secundario ameniza y da interés al trío que se crea, la ingenuidad de Lina pasa a reflejarse en el personaje de Bruce, Lina se convierte en el detective, curioso que se eligiera a Nigel Bruce para el papel pues este encarnó al Dr. Watson en las películas de Sherlock Holmes interpretadas por Basil Rathbone, Lina asume el rol de tratar de averiguar que clase de extraña vida lleva su marido, este trata de ocultar sus fechorías con mentiras, empieza un juego de papeles invertidos donde por desgracia el final que el director quería no fue permitido, estoy seguro que le hubiéra dado más puntos a la película, pero en definitiva es cinta que no dejará tranquilo a nadie, el visionado es atropellado por momentos, creando cierta confusión y dudas sobre si el maestro Hitch está detrás de la cámara, pero cuando vemos la escena en la que Cary sube las escaleras con el vaso de leche para Lina, no damos cuenta que lo que podría haber sido si el maestro le hubiéra puesto más interés.

Para fans de grandes interpretaciones femeninas, para quien quiera ver una película en la que nada es lo que parece y sobre todo para fans de Cary Grant que quieran verle en un papel inusual en él, algo que repetiría en Encadenados, donde esta vez es galán frío y calculador y ahí sí Hitchcock logra una obra maestra, crítica a continuación.

Comparte esta noticia
  • Facebook
  • Google
  • Live
  • Meneame
  • MySpace
  • Technorati
  • TwitThis
  • Yahoo! Buzz

Noticias relacionadas

Puedes dejar un comentario, o un trackback desde tu web.

Deja tu comentario

Powered by WordPress | Shop the Best Free CellPhone Deals. | Thanks to Top CD Rates, Bank Rates and Bad Credit