Encadenados es otra cosa, de nuevo Cary Grant en un papel alejado de sus alocadas y mágicas interpretaciones y otra vez Alfred Hitchcock exprimiéndole, junto a Ingrid Bergman y como secundario maravilloso el nunca valorado Claude Rains, el maestro Hitch usa esta vez la intriga criminal para rodar una grandísima historia de amor en la que Grant ofrece su interpretación más fría, queriendo claro, bajo la batuta de Hitch y un estupendo guión de Ben Hetch, Encadenados es una obra maestra de principio a fin con actores soberbios y un director majestuoso.
Esta vez Frank Devlin (Grant) aparece en la fiesta petit comité organizada por Alicia Huberman (Ingrid Bergman) ésta es la hija de un espía nazi que ha sido juzgado y condenado, Grant le propone ayudar al gobierno americano a desenmascarar una red de nazis afincados en Brasil, esto la redimirá de sus pecados y limpiará un expediente de hija de criminal, ella a regañadientes acepta pues por desgracia para ha caído enamorada de este agente secreto, para él es solo trabajo, aunque siente una atracción palpable y visible, considera que es más importante no interferir en la trama y dejar que la naturalidad y belleza de la Bergman conquisten a Sebastian (Claude Rains) para que este en su amor ciego abra las puertas de su casa a la espía disfrazada de amante.
Hecho que a Devlin empieza a importunarle pues está profundamente enamorado de ella y constantemente le reprocha que cumpla tan a rajatabla las órdenes de conquistar a Sebastian, el triángulo amoroso es retratado de manera veraz, el guión apoya la trama política, el amor, el romanticismo, la nobleza de un trabajador al servicio de la patria y el sacrificio por las órdenes por encima de todo.
Pero ambos no pueden evitar amarse, el problema para ella, es que el personaje de Grant es un hombre frío, distante, calculador, un amante torpe incapaz de confesar su amor, dubitativo hasta el paroxismo, siendo ella la que constantemente ha de empujarle sin obtener respuesta, casi sacrificando su propia vida por el amor que profesa al protagonista, las escenas entre ambos son de una química pocas veces vista, los besos son de los más hermosos que se hayan rodado jamás siendo el ejemplo a seguir durante muchos años, pero es que si ambos están soberbios, Claude Rains no desmerece en su papel de conspirador, amante despechado, atrapado por una posesiva madre y asistiendo a su derrumbe emocional presa de su amor destructivo por Alicia.
Encadenados es una obra maestra que merece la pena ver si se quiere disfrutar del cine con mayúsculas, pues encierra bajo una poderosa historia de amor, una trama de intriga logradísima, con suspense y acción y con un trabajo de cámara impresionante, sugerente y ágil y es que por una vez no es el fondo, si no la forma.
Es una película de esas que no se deberían acabar nunca, los planos son largos, la historia es previsible, pero engancha, virtud que pocas obras consiguen bajo las mismas condiciones, por momentos pasa del delicado sueño y el beso mecido por la suave brisa del mar a la pesadilla de vivir encerrada y temer por la propia vida, en un vaivén magistralmente orquestado, una película llena de detalles, para observar una y otra vez, llena de mensajes, de tazas de café, de besos, de llaves que abren puertas a lo desconocido, una película tan romántica como llena de golpes bajos y acidez, en definitiva, una obra maestra que engrandece al cine.



Agosto 21st, 2009








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Dios, hace siglos que ví esta película…que guapo Cary Grant pero el papel que interpreta me recuerda a “alguien”, arghghh!!!!
( si me lo permitís un mensaje a una personita: te adoro con toda mi alma y te espero pero vuelve pronto a mi vida…)