Blade Runner

En 1982 Harrison Ford ya había pasado a la historia del cine por dar vida a Han Solo e Indiana Jones, Ridley Scott le echó el ojo para su magistral obra de culto, además ambientada en nuestro futuro más cercano, dentro de 7 años prácticamente, la Tyrell Corporation crea a Nexus, nuestro clon robótico, técnicamente conocido por Replicante.

Todo progreso en la humanidad siempre conlleva riesgos, en el caso de los científicos creadores estos riesgos no se tienen en cuenta y el resultado es catastrófico, el replicante R-6 resulta ser más fuerte que sus creadores humanos pero el lado más negativo es que demuestra ser mucho más inteligente, ya se sabe que la inteligencia unida a la fuerza no es más que el embrión de una posible arma letal.

La esclavitud a la que son sometidos estos robots no tarda en provocar una rebelión y el estallido de la violencia provoca el baño de sangre y el exilio de los replicantes, censurados y perseguidos bajo pena de muerte, el grupo de Blade Runners (algo así como policías estelares) se verá obligado a dar caza implacablemente a estos proscritos que en su día sirvieron a los propósitos colonizadores de la raza humana más allá de nuestro sistema.

Básicamente y a grandes trazos esta sería la historia que Ridley Scott nos cuenta justo después de rodar la exitosa Alien El octavo pasajero, pero el trasfondo va mucho más allá, se podrían leer miles de críticas, detractores y fanáticos, yo me quedo justo entre las dos vertientes, la primera vez que la vi no entendí nada, estaba embobado con la riqueza visual, extasiado cuando aparecía Daryl Hannah e hipnotizado con esa impresionante banda sonora que el griego Vangelis compuso y que para muchos (por desgracia porque no saben lo que se pierden) es recordada por ser la sintonía durante unos años del programa Informe Semanal.

Y es que ciertamente pienso que el principal motivo por el que Blade Runner te atrapa es por su potente y atmosférica fotografía, por su estética video clip (algo de lo que su hermano Tony Scott abusa) y por su música, al margen de que Rutger Hauer estuviera en estado de gracia y que Daryl Hannah y Sean Young nunca volvieran a estar más atractivas para mí.

La segunda vez que la vi ya me centré más en otros aspectos, esas escenas cargadas o sobrecargadas de lirismo y onírica, un poético guión que reúne lo mejor del cine negro y de la ciencia ficción, unas frases que se quedan marcadas, un Harrison Ford a quien no le importa matar por la espalda, alejado de sus anteriores heroicos papeles cargados de humor, personajes que descubren que su vida es una ilusión (más bien desilusión) y sobre todo esos paralelismos que uno encuentra con Metrópolis, dejando un claro mensaje de pánico e inquietud por lo que se nos avecina, retratando al hombre desprovisto de humanidad, más frio que el monstruo que creó.

También después de visionar varias versiones, de las tantas que se han editado, me quedo con la versión sin prólogo de Harrison Ford, me parece más acorde ese final “infeliz” y deshumaniza todavía más al personaje de Ford con la escena del sueño del unicornio, este montaje es el llamado Primera Versión del Director’s Cut.

La tercera vez que la vi todo lo anterior me vino a la mente con asombrosa facilidad, empecé a enlazar piezas una tras otra y pensé, que manera de complicarse para contar algo que otros contarían fácilmente, y cada vez me reafirmo más en este aspecto, pero a la vez agradezco al Sr. Scott el haberse complicado de esta manera, no solo porque así me ha hecho verla más veces, tantas que tengo memorizadas todas las frases, le agradezco el haberme dado la oportunidad de seguirme sintiendo fascinado cada vez que la veo, porque esta magistral historia te otorga la posibilidad de construir tu propio mundo alrededor de ella, creo que es una obra de culto pero a la vez una de las mejores películas de los malditos años 80, no solamente es el germen del 90% del cine moderno de ciencia ficción, si no que su estética está presente en incontables obras, recuerdo cuando fui a ver Star Wars II La batalla de los clones y la mayoría de las escenas en las ciudades espaciales me parecían sacadas de Blade Runner directamente y así hasta el infinito (Matrix, Terminator, Yo, robot, etc.)

También que esta película es de las fáciles para un crítico, no es mi caso porque soy un simple aficionado, pero es de las que te gustan o detestas y de las que puedes escribir varios párrafos o miles.

Yo lo voy a dejar aquí, prefiero que os animéis a destripar esta joya imperecedera, yo prefiero desvanecerme como las lágrimas en la lluvia, porque he visto cosas que vosotros no creeríais.

Y no me olvido de esos detalles, la importancia de la mirada, el mejor plano iris-pupila de la historia del cine, la extraña afición por la papiroflexia del personaje de Edward James Olmos leiv motiv para el final con el eco de esa castigadora frase, el impresionante look ario de Rutger Hauer y su forma de citar más que hablar, la mezcla entre Nacy Spungen y Siouxsie de Daryl Hannah, miles de detalles que llenarían libros.

Comparte esta noticia
  • Facebook
  • Google
  • Live
  • Meneame
  • MySpace
  • Technorati
  • TwitThis
  • Yahoo! Buzz

Noticias relacionadas

Puedes dejar un comentario, o un trackback desde tu web.

Deja tu comentario

Powered by WordPress | Shop the Best Free CellPhone Deals. | Thanks to Top CD Rates, Bank Rates and Bad Credit